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Invertir en agricultura y soja bajo riego en Uruguay
   
  El grupo MonteClaro es pionero y lider en el norte de Uruguay de cultivos de soja bajo riego, en una estrecha colaboración con el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria de Uruguay (INIA).

Descargar aquí Presentación sobre siembras de soja con riego.


Para mayor información se ruega enviar un correo incluyendo un numero de teléfono de contacto a: info@grupomonteclaro.com

 

 

   
La conveniencia del riego en Uruguay  

Desde el año 2000 la agricultura se expandió brutalmente en Uruguay.

Desde entonces, Uruguay ha ido superando dificultades en el campo del capital humano, aprovechando mucho el know-how argentino especialmente, y en el campo logístico y cadena de comercialización, con mayores contratistas, plantas de acopio y empresas exportadoras. Muchas tierras que eran ganaderas se han ido adaptando a la agricultura con los sucesivos labores y cultivos con rindes que en general han ido creciendo.

Sin embargo, persisten importantes riesgos productivos asociados al clima que afectan la estabilidad del negocio, especialmente en los cultivos de verano con el calor y el riesgo de sequía leve, moderada o severa. Esto es especialmente relevante en el Uruguay dado que los suelos son en general menos profundos que en la pampa húmeda Argentina.

Uruguay está atravesado por una vasta cantidad de ríos y arroyos que constituyen una abundante fuente de agua, que puede ser aprovechada para el riego con relativa facilidad y a costos razonables.

En muchos casos el agua de lluvia puede almacenarse con represas que se hacen sobre los cauces de los ríos y arroyos que atraviesan los campos, aprovechando las ondulaciones naturales del terreno. En otros casos, puede extraerse directamente de los ríos con los permisos administrativos adecuados, o también extraerse agua subterránea.

Los dos sistemas que más se emplean son el de riego por aspersión o con pivot central, que tiene mucha precisión en la administración del agua pero requiere una muy alta inversión por hectárea, y el riego laminar o por superficie que es menos preciso en la administración de los recursos hídricos pero requiere una inversión por hectárea sustancialmente menor.

   
Infraestructura y administración del riego  

En el sistema de riego laminar o por superficie el agua para riego es tomada mediante un sistema de bombeo del río, arroyo o reservorio de agua más cercano.

El agua es conducida por ductos y por canales a través de las chacras en parte aprovechando la gravedad y siguiendo el declive natural del suelo y, en parte, mediante levante mediante su conducción por bombeo a un punto de terreno más elevado desde el cual se riegan las chacras ubicadas en un plano más elevado que el reservorio.

La tierra se prepara previamente y se sistematiza, con ayuda de sistemas satelitales, con taipas, fajas y surcos orientados a obtener un adecuado drenaje de las chacras durante los riegos. El sistema de riego se deja preparado para vertir por via del riego los milimetros de agua que los cultivos demanden durante los períodos más críticos del verano.

Ver video con entrevista a Bernardo Bocking explicando los sistemas de riego empleados

   
Monitoreo de los cultivos y uso del riego  

Los cultivos de soja son controlados regularmente in situ por un agrónomo y su equipo, quienes están atentos a cualquier problema de implantación o señal de sufrimiento de los cultivos, sea por la presencia de plagas o malezas, demandas nutricionales, exceso de calor o falta de agua.

Complementeariamente se emplea un sistema de monitoreo satelital, a veces se utiliza el servicio pago proporcionado por el INIA, que permite conocer la temperatura y el grado de humedad de las diferentes fracciones de cada chacra.

En los períodos críticos del cultivo, en general, durante los meses más cálidos del verano en diciembre, enero y febrero, cuando las demandas de humedad de los cultivos son inferiores a las precipitaciones, se procede a aportar el agua a través de los sistemas de riego hasta que los niveles de humedad resulten adecuados.

La cantidad de agua suministrada por riego se gradúa en función de las necesidades de cada cultivo, que se controlan a través del monitoreo in situ, vistas aéreas y monitoreo satelital. El agua es administrada dentro de cada chacra mediante la utilización de un sistema de mangueras y compuertas que son extendidas y abiertas por personal especialmente contratado al efecto.

   
El riego tiene un efecto significativo sobre el rendimiento de los cultivos  

El riego permite mitigar enormemente los problemas asociados con el riesgo de sequía. Pero, además, tiene un efecto significativo sobre el rendimiento de los cultivos.

La aplicación controlada de riego en los momentos de stress hídrico durante el verano incrementa significativamente el rinde de los cultivos. Mientras que los rindes de chacras con cultivos de secano (sin riego) oscilan entre los 1.6 tn y 2.2 tn por hectarea en años normales, los rindes de las chacras con riego oscilan entre los 2.9 y 3.8 tn por hectarea en años normales. Esta diferencia en el rinde es más notable si hay sequía.

Se desarrolla el riego por superficie en el norte de Uruguay

   
Jornadas de riego en el norte de Uruguay  

El grupo MonteClaro organiza anualmente, en general durante el mes de febrero, unas jornadas de riego de cultivos de soja en conjunto con el INIA (Uruguay) en la que se visitan los campos, se comparan los resultados y se responden preguntas sobre los sistemas de riego.

El Ministro de Agricultura presente en la Jornada de Riego organizada por MonteClaro y el INIA

Más de 300 personas asistieron a la jornada de riego organizada por MonteClaro

 
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Tel.: (+54 11) 5432-7744 / (+598) 473 40-602
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